La mayoría de los estilos de yoga que practicamos en el mundo occidental hoy en día son prácticas dinámicas y activas, diseñadas para ejercitar nuestros músculos. Sin embargo, en Yin ejercitamos tejidos más profundos como ligamentos, tendones, tejidos fasciales que rodean los músculos.

En yoga dinámico creamos secuencias que llevamos a cabo con fluidez, en sincronía con nuestra respiración. Yin es distinto, ya que nos mantenemos en una postura durante un tiempo prolongado, entre 1 y 5 minutos, de una forma más pasiva, dejando que nuestro peso y la gravedad nos ayuden a crear espacio, a eliminar tensión en distintas partes de nuestro cuerpo.

La disciplina del Yin yoga es relativamente joven. Anclada en principios de medicina tradicional china y del daoismo, fue Paul Grilley quien comenzó a crear esta práctica a principios de los años 90 en Estados Unidos.


¿ES MEJOR PRACTICAR YIN QUE OTROS ESTILOS?

Cada persona tiene estilos que le resultan más afines, pero mi respuesta a esta pregunta es no. Para mí personalmente es una práctica muy complementaria a la del vinyasa, o yoga dinámico.

Si pensamos en la existencia de dos tipos de energías como el Yin y el Yang, Yin representa la luna, la serenidad, la energía femenina, la noche, una energía más pasiva, fría. Por contraste, el Yang representa el sol, la vitalidad, la energía masculina, el día, una energía activa, cálida.

¿Dirías que en tu vida sólo necesitas de una de ellas? No. Necesitas tener las dos para tener más armonía y equilibrio. Necesitamos estar muy activos a veces, y otras reposar, y esto es igual en nuestra práctica de yoga.


beneficios

El yin yoga tiene muchísimos beneficios, tanto para el cuerpo como para la mente:

-      Aumenta la flexibilidad, aunque no es ni mucho menos necesario ser súper flexible para practicarlo.

-      Ayuda a estirar y crear espacio en nuestro cuerpo, a eliminar tensión.

-      Favorece la relajación y una mejor gestión del estrés que a menudo existe en nuestras vidas.

-      La práctica de yoga nos permite ir conociéndonos a nosotros mismos, nuestras capacidades, miedos, sueños…

 

Si tienes cualquier duda sobre si el yin yoga es para ti o cualquier otra pregunta, ponte en contacto conmigo.