Noviembre: creando tapas

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No, no te has equivocado de página, ni de golpe he decidido compartir mi vena culinaria aquí. Pero deja que te explique…

La parte más conocida del yoga es la práctica física, pero en realidad sólo es una octava parte de lo que es el yoga. Antes de empezar mi formación como profesora de yoga nunca había oído hablar de los Yamas y Niyamas, que son los dos primeros pasos de la práctica de yoga (la práctica física, o asana, es el tercero). Son principios o normas sobre cómo relacionarnos con nosotros mismos y nuestro entorno. Para mí son una guía muy útil para poder llevar mi práctica de yoga más allá de la esterilla y hacer que mi práctica física esté más centrada y focalizada, que tenga más intención.

Tapas es uno de los Niyamas, y literalmente significa ¨calentar¨, aunque a menudo se traduce como perseverancia, determinación o compromiso. Yo lo imagino como esa llama de fuego en nuestro interior que nos ayuda a encontrar la fuerza para hacer todas esas cosas que sabemos que son buenas para nosotros pero que requieren algo de esfuerzo. Es esa llama que te hace sentir que puedes conseguirlo!

Tapas es lo que nos hace ir a clase de yoga cuando hace muchísimo frío, es de noche y hemos tenido un día de perros en el trabajo. Queremos tumbarnos en el sofá, pero vamos a clase. Es lo que, cuando suena el despertador por la mañana y te quedarías diez minutos más en la cama, te hace levantarte y prepararte un desayuno delicioso. Es lo que, cuando estás en clase, aunque te cueste mantenerte en plancha, te hace respirar hondo y aguantar con disciplina.

Noviembre es un buen mes para concentrarnos en tapas en nuestra práctica. Las noches son más largas, los días más fríos y cuesta más seguir practicando. Seguramente te apuntaste a clase en Septiembre y la novedad se va desvaneciendo. Ahora es cuando buscamos ese sentido de determinación, de disciplina y compromiso y creamos esa llama en nuestro interior.

Mándate un poco de amor

Durante este mes llevamos nuestra atención a nuestras barriguillas preciosas, donde vive esa llama que nos da fuerza día a día. Nuestro vientre es una parte del cuerpo que no recibe mucho amor incondicional. Tenemos una idea preconcebida de cómo tiene que ser (plano, definido), y si no es así, le mandamos muchos mensajes negativos.

A menudo se nos olvidan todas las increíbles funciones que nuestros músculos abdominales llevan a cabo. Protegen muchos de nuestros órganos, y junto con los músculos de la espalda lumbar, nos ayudan a mantenernos erguidos. Cuando nuestros músculos abdominales son débiles dejamos que la espalda haga la mayor parte de ese trabajo, y al final el esfuerzo extra pasa factura con contracturas y dolores. Cuando trabajamos en tener un abdomen fuerte estamos ayudando a nuestra espalda y mejorando nuestra salud.

La fuerza abdominal también es muy útil para posturas más complejas como inversiones o equilibrios de brazos. Nuestro abdomen nos ayuda a retar a la gravedad en estas posturas, que no tienen por qué dar miedo y son súper divertidas.

Este mes te invito a que mires a tu barriga desde una perspectiva nueva, que te sientas agradecido por todas las cosas que hace por ti. Esté blandita o tonificada, sea pequeña o grande, mándale cariño. Mándale un mensaje de agradecimiento por lo duro que trabaja todos los días para proteger tus órganos, tu espalda, para ayudarte a mantenerte erguido, a andar, correr, reír, estornudar…

Tapas es un principio muy poderoso. Cuando cultivas amor hacia ti mismo con disciplina y perseverancia, tu fuerza interior y tu capacidad de abordar lo que sea sube por las nubes. Te conviertes es una poderosa bola de fuego!

Te deseo un día muy feliz

Inma :)

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Inma AndresComentario